El Caribe enfrenta oleada masiva de sargazo: más de 38 millones de toneladas invaden sus aguas
Una nueva oleada de sargazo azota al Caribe, con más de 38 millones de toneladas métricas registradas en el mar Caribe, el Atlántico occidental y oriental, y el Golfo de México, según datos difundidos por la agencia AP.
La situación, agravada durante los primeros días de junio, ha sido ampliamente documentada por usuarios en redes sociales, especialmente en TikTok, donde se observan grandes acumulaciones de algas en playas turísticas de Quintana Roo, México, y otras zonas del Caribe.
¿Qué es el sargazo y por qué se multiplica?
El sargazo es una macroalga parda que flota en el océano y puede alcanzar varios metros de largo. Su estructura incluye rizoides, estipes y láminas, y suele formar extensas manchas flotantes.
Su proliferación se atribuye a una combinación de factores: el aumento de nutrientes en el océano —provenientes principalmente del río Amazonas, con altos niveles de nitrógeno y fósforo—, y la mezcla vertical del océano que eleva nutrientes desde las profundidades, según un estudio reciente publicado en Nature Communications.
La llegada masiva de sargazo tiene efectos severos en los ecosistemas marinos: sofoca arrecifes y praderas submarinas, al bloquear la luz solar necesaria para la fotosíntesis. También perjudica la economía regional, al afectar directamente el turismo y la pesca.
Además, su descomposición genera sulfuro de hidrógeno, un gas tóxico que provoca olores desagradables, irritaciones y ha obligado a cerrar playas y evacuar zonas en distintos países del Caribe, incluida la República Dominicana.
Respuestas regionales y tecnología de alerta
Gobiernos como los de México, República Dominicana y Puerto Rico han intensificado los operativos de limpieza, instalando barreras, utilizando maquinaria especializada y desplegando brigadas para reducir el impacto en marinas y zonas recreativas.
Aunque no existe una solución definitiva, se estudia su reutilización industrial para crear productos como fertilizantes, biocombustibles o materiales de construcción.
Una herramienta clave en la mitigación es el Sistema de Alerta de Sargazo (SaWS), que utiliza satélites para anticipar la llegada de algas con hasta ocho meses de antelación, permitiendo a los gobiernos planificar con mayor eficacia.